Kristian es un travesti de 30 años que aún vive en casa de su madre Emma. Ella lo ama tal como es y ha aceptado plenamente su vida como travesti homosexual. Tienen una relación muy estrecha y su apartamento es la base donde Kristian siente que puede ser él mismo por completo. Pero un día Emma conoce al encantador pero alcohólico Søren, que no comparte la tolerancia de Emma y además tiene tendencias violentas. Kristian intenta advertir a Emma, pero ella lo ignora porque está perdidamente enamorada de Søren. La situación se vuelve cada vez más intolerable para Kristian a medida que lo alejan lentamente de su casa. Busca la ayuda de su amigo íntimo Rodney, quien finalmente tiene la oportunidad de marcar una diferencia en su vida.